¿Y SI TODO EL MUNDO QUISIERA UN BURRITO?

Mi vecino era habilidoso. Sí, alguna vez se emborrachaba y volvía a casa ya bien entrada la noche dando voces; en esas ocasiones su mujer cogía a las niñas y se iba a dormir a casa de su madre. Siempre me sorprendió su nombre porque coincidía con uno de los reyes magos: Baltasar. Baltasar era plomero (fontanero dicen en otros países): arreglaba grifos, escapes de agua y soldaba tubos. Una vez, doblando una varilla de hierro inventó un burrito porteador de macetas. Venía a ser la silueta de un burro con un aro a cada lado a modo de pequeñas alforjas; en cada alforja podía encajarse una maceta. Sería el adorno deseado en todas las casas. Pensó que con ese invento podría ganar mucho dinero: ¿Y si, a partir de ahora, todo el mundo quisiera tener un burrito porteador de macetas?