LA RAZA

Termino de leer la novela de Uwe Timm: “Icaria”. Es una de esas que (por las especiales circunstancias) tomas del expositor de la Biblioteca Pública sin poder ojear: si la tocas te la llevas. Así tomas libros guiándote solo por el aspecto exterior, por el nombre del autor o por el título si es que estos datos pueden verse ya que unos libros tapan la visión de los otros (al menos en parte). Por ello es frecuente que el libro elegido (con tan poca información) después no te interese. No es el caso de la novela de Timm que por medio de un artificio narrativo quizá un poco rebuscado (que se ambienta en el final de la SGM) lo que narra es la evolución del pensamiento de Alfred Ploetz (1860-1940) médico y biólogo. Ploetz tras militar en su juventud en ideas de tipo social utópico igualitario (de ahí el título de la novela) por la senda precisamente del perfeccionamiento moral y físico de las personas, desemboca en la necesidad (y justificación) de la eugenesia, acuñando el concepto de “higiene racial”. Sus escritos  sobre el tema (La eficiencia de nuestra raza y la protección de los débiles de 1895, por ejemplo) fueron la principal fuente teórica para justificar la política nazi en lo que respecta a la eliminación de la parte no “interesante” (o “sin valor”) de la población.